La pesca es una de las grandes fuentes de riqueza de Malvinas. En 2024, pesca y acuicultura generaron alrededor de 168 millones de libras y explicaron cerca del 58% de la economía de las islas.
El negocio es enorme para una población pequeña. Se apoya, sobre todo, en el calamar y otras especies del Atlántico Sur, explotadas mediante un sistema de licencias otorgadas por la administración británica de las islas.
Millones por recursos que Argentina reclama
Ahí está el punto central.
Argentina considera ilegítimo que el Reino Unido otorgue unilateralmente licencias para explotar recursos naturales en un área bajo disputa de soberanía. La Cancillería argentina volvió a expresarlo en enero de 2026 y calificó esas licencias como ilegales e ilegítimas.
El reclamo argentino también se apoya en la Resolución 31/49 de Naciones Unidas, que llamó a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras la disputa permanezca sin resolver.
La dimensión económica, entonces, es concreta: más de la mitad de la economía insular depende de una actividad basada en recursos cuya explotación Argentina cuestiona formalmente.
En Malvinas, la pesca no es un dato lateral.
Es uno de los principales negocios vinculados al control del Atlántico Sur.
